Retención de líquidos: síntomas, causas y consejos para contrarrestar la retención de líquidos estando en casa. 

 

En estos días, es posible que estemos notando la presencia de un invitado indeseado en nuestra casa: la retención de líquidos. La falta de movilidad y el consumo de alimentos con altas cantidades de sal pueden ser algunas de las causas.  

 

 

Síntomas de la retención de líquidos

 

Los síntomas de la acumulación de líquidos son muchos y diversos, los principales son: 

  • Hinchazón generalizada: especialmente en piernas, banda abdominal, manos y hasta rostro y ojos. 
    Sensación de pesadez generalizada.
  • Fatiga y lasitud.
  • Subida de peso que no responde a un motivo conocido. 
  • Celulitis y piel de naranja

 

En casos agravados, puede afectar a la movilidad (por una grave retención en los tobillos) o provocar trastornos gastrointestinales y pérdida de apetito si el abdomen está severamente afectado. A veces también puede causar dolores de cabeza (falta de suministro de sangre) y dificultad para respirar debido a la baja saturación.

 

 

Pero, ¿y las causas? 

 

  • – Dieta desequilibrada con demasiada presencia de sal y / o alimentos ricos en cafeína y teína
    – Mal funcionamiento de la circulación venosa y linfática
    – Sobrepeso.
  • – Estilo de vida sedentario.
  • – Tabaquismo y consumo elevado de alcohol.
  • – Embarazo y menopausia.
  • – Ropa demasiado ajustada y zapatos de tacón altos.

 

¿Cómo favorecer el drenaje?: reduce el consumo de sal
 

Aunque debes prestar atención a todas las causas anteriormente mentadas, lo primero que debes hacer para prevenir y eliminar la retención de líquidos es reducir la sal mediante  una dieta saludable.

Los beneficios de reducir la sal se producen (y se ven) después de unos días: el sistema linfático logra mejorar el drenaje de líquidos y toxinas acumuladas.

La dosis de sal por día, para un adulto de peso medio y sin enfermedades patológicas, es de aproximadamente 2.5 gramos. Lo ideal sería no sobrepasar los 200 mg por porción.

Sin embargo, no es suficiente simplemente usar menos sal, debes tener cuidado con todos los alimentos que contienen una gran cantidad de sal. El sodio está naturalmente presente en muchísimos alimentos.

Estos son algunos de los alimentos con mayores cantidades de sal:

Comidas preparadas, productos en conserva y alimentos congelados.
Conservantes y aditivos alimenticios: los más comunes son bicarbonato de sodio, salmuera, glutamato monosódico, levadura y fosfato de sodio.
– Comida rápida o Fast Food.
– Alimentos ahumados y en escabeche.
– Las carnes y pescados más grasos como el cordero, el cerdo, el pato y el salmón.

Algo que debemos hacer siempre es consultar las tablas de nutrición que indican las cantidades. ¡Intenta convertir este pequeño en un buen hábito!

 
Reglas simples sin sacrificar el placer de comer 
 

A continuación te indicamos unas pautas a seguir sencillas y que no implican una dieta compleja o difícil de ejecutar:  reglas simples que no alteran tus hábitos diarios ni sacrifican el placer de una buena comida. 

– Prioriza alimentos poco o nada procesados, como frutas, verduras y productos de temporada, tratando de variar lo más posible para evitar cualquier deficiencia nutricional.
Utiliza especias para dar mayor sabor a los platos.
Evita el agua mineral rica en sodio (revisa la etiqueta)
Evita fritos, grasos y ahumados.
– Elije productos lácteos frescos con contenido reducido de grasa en lugar de sazonados.
– Aumenta el consumo de alimentos ricos en potasio, especialmente frutas ricas en minerales como cerezas, albaricoques secos y frutos rojos.
– ¡Incluye el té verde en tu dieta! Es aconsejable por su función antioxidante, purificante y drenante. Bebe dos o tres tazas diarias y notarás la diferencia. 
 

De este modo, no es necesario eliminar la sal por completo, sino utilizarla en la medida en que nos alegre los platos sin pesarnos en las piernas 😉

Sigue descubriendo nuestros consejos a la espera de la reapertura de nuestros queridos Centros Endosphères, como esta rutina de ejercicios fáciles para hacer en el salón de tu casa.